¿QUÉ ES UN REPORTE DE CASO (RC)?
Se trata de una recopilación de información detallada e importante sobre un caso clínico de un paciente en particular, por ser interesante, novedoso y/o desafiante para la práctica asistencial, y por aportar un valioso mensaje para la comunidad médica1. En este tipo de estudio/diseño/reporte/informe, los investigadores observan y registran los fenómenos tal como ocurren en la práctica asistencial habitual (sin intervenir con fines de investigación) y luego describen las características clínicas, de diagnóstico y/o tratamiento de patologías inusuales, o de presentaciones atípicas de patologías conocidas2.
Si bien presentan limitaciones metodológicas conocidas, como la escasa validez externa y el no poder establecer una relación causal entre intervención/exposición y resultado, tienen un gran valor educativo.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE ENTRE RC Y SERIE DE CASOS?
La principal diferencia radica en la cantidad de pacientes y el enfoque del análisis. En el RC se describe detalladamente un único y aislado caso clínico, y su objetivo principal es compartir experiencias que puedan contribuir al conocimiento o generar hipótesis. En cambio, la serie de casos incluye al menos dos o más individuos que comparten características comunes (p. ej., la presentación de una enfermedad rara o la respuesta a un tratamiento específico), permitiendo entonces identificar patrones o tendencias. Ambos tipos de publicaciones son valiosas en la literatura biomédica, especialmente para temas emergentes o poco estudiados.
¿PARA QUÉ SIRVE UN RC?
Su elaboración puede derivar en una gran experiencia de aprendizaje en investigación, especialmente para estudiantes de Medicina, residentes y/o investigadores jóvenes (en formación). Representan herramientas educativas muy valiosas para la formación profesional, ya que fomentan habilidades de observación (p. ej., identificar aspectos únicos o relevantes), de razonamiento clínico, de difusión/comunicación científica y de participación en la comunidad (p. ej., practicar la exposición oral)3.
La presentación de RC es una práctica común en ámbitos académicos y científicos, como ateneos o congresos especializados. Sin embargo, el proceso de transformar un único caso clínico en una publicación requiere una serie de pasos fundamentales que garanticen la calidad científica.
El propósito del presente artículo es ofrecer recomendaciones prácticas y fundamentadas en la literatura, que guíen su construcción hacia el éxito de la publicación científica.
RECOMENDACIONES BÁSICAS
Un RC útil debería ser factible, conciso, organizado de manera lógica, presentado con claridad y fácilmente legible. Constituye un excelente recurso para describir síndromes, asociaciones, reacciones y/o tratamientos clínicos inusuales5. La originalidad y las implicancias clínicas constituyen las principales virtudes por las que se lo juzga. Por ende, definir el mensaje educativo y elegir la audiencia adecuada son fundamentales en el proceso de redacción6. Los pasos imprescindibles para su elaboración son:
El paso inicial consiste en asegurarse de que el caso clínico justifique su publicación. Las razones para elaborar un RC pueden ser7:
Antes de iniciar el proceso de redacción, resulta fundamental llevar a cabo una revisión bibliográfica exhaustiva, idealmente utilizando diversas bases de datos académicas (p. ej., PubMed, Scopus, Web of Science o SciELO), con el objetivo de identificar el estado actual del conocimiento y las lagunas existentes en relación con la temática por abordar8.
Para la estructura de redacción, es conveniente organizar el manuscrito en secciones. Se recomienda incluir una introducción, seguida de la descripción del caso, una discusión y una conclusión final. También se puede incluir un número variable de tablas, gráficos y/o ilustraciones según lo establecido en la guía de autores de cada revista9.
En la “introducción” se debe brindar información relacionada con los antecedentes de la condición del paciente. Si es pertinente, incluir datos sobre la incidencia y/o prevalencia de la enfermedad, la etiología, diagnósticos diferenciales, tratamientos actuales, entre otros. Si hay términos inusuales que requieran definición, deben ser incorporados. Toda la información aquí contenida debe tener las citas pertinentes.
En la “descripción” del caso se recomienda desarrollar la condición clínica del paciente aportando información breve y pertinente sobre antecedentes personales y/o familiares, motivo de consulta, síntomas, signos hallados en el examen físico, resultados de exámenes complementarios (tanto de laboratorio, como de imágenes y/o anatomía patológica). Contemplar diagnósticos diferenciales y tratamientos implementados (tanto médicos como quirúrgicos). No olvidar relatar la evolución posterior y el estado del paciente al momento de la escritura del artículo. Procurar ser objetivo en la descripción tanto de los hallazgos clínicos como de los estudios complementarios. En caso de referirse a fármacos, especificar la droga y la dosis de estos, sin necesidad de incluir marcas comerciales10.
En la “discusión” se deben resaltar las principales características del RC, su significado y el nuevo conocimiento que aporta al tema. Es relevante analizar la relación del caso con la evidencia previamente publicada, ya sea para corroborar hallazgos existentes o identificar posibles discrepancias que contribuyan a una mejor comprensión del fenómeno estudiado. Todas las referencias deben estar oportunamente citadas.
Finalmente, las ilustraciones constituyen un recurso valioso que aporta atractivo visual y potencia el valor educativo del manuscrito, por lo que se recomienda su inclusión siempre que sea posible. Asimismo, las tablas y gráficos deben facilitar la interpretación de los datos, por lo cual se diseñarán con claridad y simplicidad. Deben ser comprensibles de forma autónoma, sin depender del texto que los acompaña.
En la medida en que sea posible, se recomienda pedir ayuda a un mentor experimentado, quien puede brindar orientación sobre la selección de un caso, la redacción del informe y la búsqueda de una revista objetivo adecuada/apropiada para su publicación11. Por último, es importante prestar atención a la calidad de la redacción, la ortografía y el idioma. Si el manuscrito va a ser escrito en inglés, se recomienda buscar ayuda para que la escritura sea precisa y fluida12,13.
CONSIDERACIONES ÉTICAS
Los RC conllevan implicancias éticas importantes, ya que involucran información de salud sensible sobre pacientes individuales; y, tratándose de particularidades o patologías poco frecuentes14, los sujetos involucrados podrían ser fácilmente identificables. Se debería evitar publicar casos que puedan exponer a la persona a estigmatización, discriminación o daño psicológico, social y/o económico. Además, resulta clave el proceso de eliminar nombres-apellidos, fechas específicas y números de identificación para garantizar la confidencialidad de las personas (p. ej., número de documento nacional de identidad, número de empadronamiento institucional o número de historia clínica, fecha de nacimiento, entre otros datos).
Por otro lado, este tipo de publicaciones suele considerarse estudio observacional y retrospectivo, sin implicar riesgos para los pacientes (escenario de riesgo mínimo). No obstante, debido a todo lo antedicho, la información debe cumplir con la normativa ética nacional e internacional vigente, incluyendo la Declaración de Helsinki, la Ley 25326 (Habeas Data) y las normas HIPAA (por sus siglas en inglés, Health Insurance Portability and Accountability Act).
Por último, es recomendable someter el informe a revisión por un comité de ética, y siempre se debería exigir la obtención del consentimiento informado escrito de todos los pacientes cuyo caso clínico vaya a ser referido, o de un representante legal en caso de incapacidad. Particularmente, en Medicina Interna, la hospitalización/internación se considera una “ventana de oportunidad” para su obtención, particularmente en el caso de aquellos pacientes que continúan el seguimiento ambulatorio fuera de la institución o quienes fallecen (de manera intrahospitalaria o extrahospitalaria)15.